{"id":872,"date":"2025-06-05T14:09:27","date_gmt":"2025-06-05T20:09:27","guid":{"rendered":"https:\/\/chavalalo.mx\/?p=872"},"modified":"2025-06-05T14:09:30","modified_gmt":"2025-06-05T20:09:30","slug":"mas-vale-ser-un-hijo-de-la-chingada-que-un-hijo-de-la-confianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/mas-vale-ser-un-hijo-de-la-chingada-que-un-hijo-de-la-confianza\/","title":{"rendered":"M\u00e1s vale ser un hijo de la chingada que un hijo de la confianza"},"content":{"rendered":"<p>Mi abuelo ten\u00eda una frase que me sigue taladrando la cabeza:<br><em>\u201cM\u00e1s vale ser un hijo de la chingada que un hijo de la confianza.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La dec\u00eda con una convicci\u00f3n que rayaba en lo po\u00e9tico\u2026 a su manera. Lo explicaba as\u00ed: \u201cen una fiesta, al de confianza lo sientan hasta atr\u00e1s, lo sirven al \u00faltimo. Si se acaba la comida, pues ni modo, ya sabes que no se va a enojar. Pero al otro, al inc\u00f3modo, mejor lo atiendes r\u00e1pido. Porque si no, arma un desmadre.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por a\u00f1os pens\u00e9 que era una forma ruda de ver la vida. Hoy creo que ten\u00eda raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos d\u00edas me he topado una y otra vez con la cara menos rom\u00e1ntica de la confianza. Esa que, en lugar de generar seguridad, genera descuido. La confianza como excusa para dejar de esforzarse. Como pretexto para no agradecer, para no dar lo mejor, para no estar realmente presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Un amigo me contaba hace poco c\u00f3mo, con los a\u00f1os, la persona que le ayuda en casa dej\u00f3 de hacer bien su trabajo. Ya no mueve los muebles, ya no limpia igual. Pero s\u00ed cobra puntual. Y cuando le dice algo, le responde como si le estuviera haciendo un favor. Porque sabe que la relaci\u00f3n est\u00e1 \u201csegura\u201d. Que no la van a correr.<\/p>\n\n\n\n<p>Y eso me hizo pensar. Porque en mi propia empresa, peque\u00f1a, cercana, como familia \u2014eso me gusta pensar al menos\u2014, he notado que algunos colaboradores que antes se desviv\u00edan por aportar valor, hoy se molestan si se les pide algo extra. Como si dar lo mejor ya fuera opcional.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed es donde me entr\u00f3 la autocr\u00edtica.<br>\u00bfHasta qu\u00e9 punto mi propio liderazgo ha alimentado esta zona de confort?<br>\u00bfHe confundido cercan\u00eda con permisividad?<br>\u00bfHe dejado de poner l\u00edmites claros por miedo a romper el \u201cbuen ambiente\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo respuestas definitivas. Solo preguntas que incomodan.<br>Pero s\u00e9 que esta reflexi\u00f3n no se limita al trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pareja tambi\u00e9n ocurre. Y en la familia. Cuando te das cuenta, est\u00e1s compartiendo casa con alguien a quien ya no miras de verdad. A quien ya no le dices gracias. A quien interrumpes, ignoras o das por hecho. Porque <em>\u201cya sabe que lo quiero\u201d<\/em>, <em>\u201cya sabe que estoy aqu\u00ed\u201d<\/em>. Y justo por eso dejamos de hacer el esfuerzo que hac\u00edamos al principio. Dejamos de conquistar. Dejamos de cuidar.<\/p>\n\n\n\n<p>La neurociencia tiene un t\u00e9rmino para esto: <em>habituaci\u00f3n<\/em>. El cerebro, para ser eficiente, reduce la atenci\u00f3n a est\u00edmulos repetidos. Lo peligroso es que aplica tambi\u00e9n a las personas. Cuando nos volvemos \u201cest\u00edmulos conocidos\u201d, el otro deja de vernos. Literalmente. Ya no hay esfuerzo, ya no hay novedad, ya no hay presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la psicolog\u00eda tambi\u00e9n se ha estudiado lo que se llama <em>desensibilizaci\u00f3n relacional<\/em>. Cuando la relaci\u00f3n es \u201csegura\u201d, se reduce la motivaci\u00f3n para cuidar al otro. Es parad\u00f3jico: cuanto m\u00e1s te quiero, menos me esfuerzo\u2026 porque ya te tengo. Y eso no deber\u00eda ser as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces s\u00ed, tal vez mi abuelo ten\u00eda raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces es mejor ser el inc\u00f3modo que exige, que hace notar su ausencia, que mantiene su est\u00e1ndar. Porque cuando nos volvemos \u201cel de confianza\u201d, corremos el riesgo de volvernos invisibles. Y eso, en el trabajo, en la casa o en el amor, es el principio del desgaste.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy creo que la confianza no es una garant\u00eda. Es una inversi\u00f3n.<br>Y como toda inversi\u00f3n, hay que cuidarla, renovarla, alimentarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser jefe no me exime de poner l\u00edmites.<br>Ser pareja no me da derecho a dejar de cuidar.<br>Ser pap\u00e1 no me da licencia para estar ausente.<br>Y ser \u201cde confianza\u201d no me da permiso para hacer menos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfA qui\u00e9n est\u00e1s dejando de cuidar por confianza? \u00bfY cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s vas a seguir dando por hecho lo que m\u00e1s valoras?<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi abuelo ten\u00eda una frase que me sigue taladrando la cabeza:\u201cM\u00e1s vale ser un hijo de la chingada que un hijo de la confianza.\u201d La dec\u00eda con una convicci\u00f3n que rayaba en lo po\u00e9tico\u2026 a su manera. Lo explicaba as\u00ed: \u201cen una fiesta, al de confianza lo sientan hasta atr\u00e1s, lo sirven al \u00faltimo. Si se acaba la comida, pues ni modo, ya sabes que no se va a enojar. Pero al otro, al inc\u00f3modo, mejor lo atiendes r\u00e1pido. Porque si no, arma un desmadre.\u201d Por a\u00f1os pens\u00e9 que era una forma ruda de ver la vida. Hoy creo que ten\u00eda raz\u00f3n. En estos d\u00edas me he topado una y otra vez con la cara menos rom\u00e1ntica de la confianza. Esa que, en lugar de generar seguridad, genera descuido. La confianza como excusa para dejar de esforzarse. Como pretexto para no agradecer, para no dar lo mejor, para no estar realmente presentes. Un amigo me contaba hace poco c\u00f3mo, con los a\u00f1os, la persona que le ayuda en casa dej\u00f3 de hacer bien su trabajo. Ya no mueve los muebles, ya no limpia igual. Pero s\u00ed cobra puntual. Y cuando le dice algo, le responde como si le estuviera haciendo un favor. Porque sabe que la relaci\u00f3n est\u00e1 \u201csegura\u201d. Que no la van a correr. Y eso me hizo pensar. Porque en mi propia empresa, peque\u00f1a, cercana, como familia \u2014eso me gusta pensar al menos\u2014, he notado que algunos colaboradores que antes se desviv\u00edan por aportar valor, hoy se molestan si se les pide algo extra. Como si dar lo mejor ya fuera opcional. Y ah\u00ed es donde me entr\u00f3 la autocr\u00edtica.\u00bfHasta qu\u00e9 punto mi propio liderazgo ha alimentado esta zona de confort?\u00bfHe confundido cercan\u00eda con permisividad?\u00bfHe dejado de poner l\u00edmites claros por miedo a romper el \u201cbuen ambiente\u201d? No tengo respuestas definitivas. Solo preguntas que incomodan.Pero s\u00e9 que esta reflexi\u00f3n no se limita al trabajo. En la pareja tambi\u00e9n ocurre. Y en la familia. Cuando te das cuenta, est\u00e1s compartiendo casa con alguien a quien ya no miras de verdad. A quien ya no le dices gracias. A quien interrumpes, ignoras o das por hecho. Porque \u201cya sabe que lo quiero\u201d, \u201cya sabe que estoy aqu\u00ed\u201d. Y justo por eso dejamos de hacer el esfuerzo que hac\u00edamos al principio. Dejamos de conquistar. Dejamos de cuidar. La neurociencia tiene un t\u00e9rmino para esto: habituaci\u00f3n. El cerebro, para ser eficiente, reduce la atenci\u00f3n a est\u00edmulos repetidos. Lo peligroso es que aplica tambi\u00e9n a las personas. Cuando nos volvemos \u201cest\u00edmulos conocidos\u201d, el otro deja de vernos. Literalmente. Ya no hay esfuerzo, ya no hay novedad, ya no hay presencia. Desde la psicolog\u00eda tambi\u00e9n se ha estudiado lo que se llama desensibilizaci\u00f3n relacional. Cuando la relaci\u00f3n es \u201csegura\u201d, se reduce la motivaci\u00f3n para cuidar al otro. Es parad\u00f3jico: cuanto m\u00e1s te quiero, menos me esfuerzo\u2026 porque ya te tengo. Y eso no deber\u00eda ser as\u00ed. Entonces s\u00ed, tal vez mi abuelo ten\u00eda raz\u00f3n. A veces es mejor ser el inc\u00f3modo que exige, que hace notar su ausencia, que mantiene su est\u00e1ndar. Porque cuando nos volvemos \u201cel de confianza\u201d, corremos el riesgo de volvernos invisibles. Y eso, en el trabajo, en la casa o en el amor, es el principio del desgaste. Hoy creo que la confianza no es una garant\u00eda. Es una inversi\u00f3n.Y como toda inversi\u00f3n, hay que cuidarla, renovarla, alimentarla. Ser jefe no me exime de poner l\u00edmites.Ser pareja no me da derecho a dejar de cuidar.Ser pap\u00e1 no me da licencia para estar ausente.Y ser \u201cde confianza\u201d no me da permiso para hacer menos. \u00bfA qui\u00e9n est\u00e1s dejando de cuidar por confianza? \u00bfY cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s vas a seguir dando por hecho lo que m\u00e1s valoras?<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":873,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"book_review_cover_url":"","book_review_title":"","book_review_series":"","book_review_author":"","book_review_genre":"","book_review_isbn":"","book_review_publisher":"","book_review_release_date":"","book_review_format":"","book_review_pages":"","book_review_source":"","book_review_rating":"","book_review_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-872","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-life","main-post"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/chavalalo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/99ab4826-d6c2-4c5a-84d6-0de169d22279.png","jetpack_sharing_enabled":true,"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=872"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":874,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872\/revisions\/874"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chavalalo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}} 